lunes, 2 de noviembre de 2026

LAS FORMAS PRINCIPALES DE ORACIÓN CRISTIANA - IA26

LAS FORMAS PRINCIPALES DE ORACIÓN CRISTIANA

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 Según el Catecismo de la Iglesia Católica (números 2626-2649), existen cinco formas principales o esenciales de oración cristiana: [1, 2]

[Son las esenciales, pero el Espíritu Santo puede suscitar formas nuevas de oración, ocurrencias personales excluidas.]

  • Bendición y adoración: La bendición es la respuesta del ser humano a los dones de Dios (reconocer que Dios es la fuente de todo bien). La adoración es la actitud fundamental de la criatura que reconoce humilde y reverentemente a su Creador. [1]
  • Petición: Es la súplica de perdón, de búsqueda del Reino de Dios y de todas las necesidades espirituales o materiales. En la fe cristiana, se parte del reconocimiento de nuestra dependencia de Dios. [1, 2, 3, 4]
  • Intercesión: Es una oración de petición en favor de otras personas. Consiste en pedir por el prójimo, imitando a Jesucristo, e incluye incluso la oración por los enemigos. [1, 2]
  • Acción de gracias: Es la respuesta en la que toda alegría o prueba, y cada acontecimiento, se ofrece a Dios como un motivo de gratitud. [1, 2]
  • Alabanza: Es la forma que directa y puramente reconoce a Dios por lo que Él es. Le rinde gloria no solo por sus obras, sino por su propia existencia y divinidad. [1, 2]
El compendio menciona 3 pares: bendición y adoración, petición e intercesión, acción de gracias y alabanza, que se pueden tratar solos o en pareja. Si lo reducimos a tres tipos de oración, serían estos: petición, acción de gracias y adoración: «Señor, yo te pido», «yo te doy gracias», «yo te adoro», “te pido, “te doy gracias, y te alabo”.

Cuanto más cerca está uno de Dios, todo se simplifica y cuanto más nos alejamos de Dios, todo se hace más complejo, esto viene bien tenerlo en cuenta.

Nota: El Catecismo también señala que la Eucaristía contiene y expresa todas estas formas de oración juntas. Además, en cuanto a sus expresiones (cómo se manifiesta), el Catecismo distingue la oración vocal, la meditación y la contemplación (números 2699-2704). [1, 2, 3]
La Eucaristía es la mejor escuela de oración. Todos los tipos de oración a los que hemos hecho referencia los encontramos reflejados en la propia Eucaristía, sacrificio de alabanza, ofrenda de Cristo al Padre.
Oración de petición y de intercesión: comienza la Eucaristía pidiendo perdón por los pecados, pedimos al Padre, por intercesión de Jesucristo, en el Espíritu Santo, por la salvación del mundo, pedimos, intercedemos por los difuntos (siempre se intercede por los difuntos), se intercede por el Papa, por el obispo... Es una gran lección de petición, de intercesión.
También de acción de gracias, otro tipo de oración, a todos os resultará conocida esta expresión: «Verdaderamente es justo y necesario darte gracias, Padre», es un caso concreto de cómo se da gracias.
La Eucaristía es una auténtica lección de adoración, por ejemplo «Santo, Santo, Santo es el Señor, Dios del Universo», y en ese momento cuando viene la epíclesis nos ponemos de rodillas para después adorar a Cristo que se hace presente en la comunión eucarística, es escuela de adoración.
Qué bueno sería que nos acercásemos a la Eucaristía aprendiendo de ella todos los tipos de oración y viendo cómo todos ellos se integran en esa oración que Cristo dirigió al Padre. Qué bueno suele ser participar en ella, incluso a veces con un misal, siguiendo los textos litúrgicos para poderlos disfrutar, para poderlos desmenuzar.

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